Existen factores de protección que si bien no han sido demostrados en estudios formales, son confirmados por diferentes
experiencias clínicas: niños en casa, sentido de responsabilidad familiar, embarazo, religiosidad, satisfacción con la vida,
habilidad para evaluar la realidad, habilidades de ajuste, habilidades para la resolución de problemas, soporte social,
relación terapéutica positiva. |