En pacientes bipolares (n=310), el litio produjo una reducción de 6 y media veces en el número de intentos suicidas por cada
100 pacientes-año. La descontinuación del catión durante el primer año de tratamiento llevó a un nuevo incremento (del orden de 20
veces) en las tasas de suicidio, a diferencia de la descontinuación tardía con sólo 2.3 veces mayor riesgo versus la continuación del
tratamiento. |