Esta revisión de la literatura concluye que los ASG ofrecen varias ventajas sobre los APG en términos de control de síntomas
(positivos, negativos, cognoscitivos, afectivos y agresión), efectos adversos (menos extrapiramidalismo, discinesia tardía,
prevención/enlentecimiento de la neurodegeneración, menos hiperprolactinemia (exc. Risperidona), mejor tolerabilidad y cumplimiento)
y desempeño a largo plazo (mayores tasas de respuesta, menor índice de psicosis refractarias, menor riesgo suicida, mayor
recuperación funcional, calidad de vida y menores costos de salud). |