Adicionalmente, algunos antipsicóticos de segunda generación tienen la capacidad de actuar selectivamente sobre vías
dopaminérgicas A10 (mesolímbicas), con mínima inhibición e incluso activación de vías A9 (nigroestratiales), lo que se traduce en un
efectivo control de síntomas psicóticos con mínimos síntomas extrapiramidales. |