Contrario a lo que se creía hace un poco más de una década, el TDAH no desaparece espontáneamente con el advenimiento
de la adolescencia o la adultez. Por el contrario, varios estudios han demostrado que el mismo persiste a lo largo del tiempo
y que posiblemente las razones para las observaciones pasadas se deban a una modificación en el patrón de síntomas debido al
proceso adaptativo del individuo a las nuevas exigencias que afronta. |