Diferentes áreas cerebrales están relacionadas con la sintomatología del TDAH. La corteza prefrontal es responsable de
las funciones cognoscitivas superiores (ejecutivas y de planeación), la inhibición comportamental, la introspección, la memoria
de trabajo y el enfoque atencional y la vigilancia. La corteza parietal integra los estímulos sensoriales y es responsable de
la atención sostenida. La corteza temporal imprime un tono afectivo a los estímulos sensoriales, permite el reconocimiento del
tiempo y es responsable de la memoria y el aprendizaje, así como de la comprensión del lenguaje. En cuanto a las estructuras
subcorticales, el giro cíngulo actúa como ruta alterna para la información sensorial, el cuerpo calloso permite la
comunicación interhemisférica y la formación reticular cumple un papel central en el ciclo sueño-vigilia y en los procesos
atencionales. Varios investigadores han propuesto modelos neurobiológicos del TDAG que intentan dar cuenta de los déficits en
atención y control inhibitorio que suelen ser vistos en el trastorno. Tres de estos modelos se enfocan en la disfunción de la
corteza prefrontal, en las alteraciones de los sistemas catecolaminérgicos (dopamina y noradrenalina) y en los déficits
primarios en la respuesta inhibitoria y en las funciones ejecutivas propias de esta área cerebral. En este modelo, Heilman
propone que un tono dopaminérgico reducido en los circuitos prefronto-estriatales, que sirven de enlace entre los estímulos
sensoriales y los sistemas motores, explican la inatención, impulsividad e hiperactividad. La corteza prefrontal recibe
estímulos sensoriales de las cortezas asociativas y, a su vez, influencia la función motora por medio de conexiones con el
área motora suplementaria. La corteza prefrontal también se proyecta al núcleo caudado, el cual inerva la sustancia nigra
(SN). La SN provee retroalimentación a la corteza prefrontal por medio del tálamo ventral anterior y sus vías dopaminérgicas.
Igualmente, el área tegmental ventral (VTA) (también dopaminérgica) modula la corteza prefrontal por medio del tracto
mesocortical (línea punteada). |